Esta mañana revisaba mi página de Facebook, y vi un artículo que muchos amigos, que aún viven en la República Dominicana, compartían en su portal; se llamaba “Video donde el embajador Dominicano le pega los cables a Jorge Ramos” (Yo lo hubiese titulado: creando murallas en tierra de nadie).

Muchos se concentraron en comentar como el embajador Dominicano en Washington, “dejo callado” al periodista Jorge Ramos. Pero mientras yo veía el video, yo no me concentraba tanto en eso, sino en la nueva propuesta de ley de inmigración haitiana en la República Dominicana. Esta propuesta de ley que considero una discriminación ante “los invasores”.

 

 

Eso es algo que en mis viajes siempre he notado, un termino común mundialmente que me aborrece: la discriminación; ya sea entre su propia gente o ante los “invasores”.

A los gobiernos les encantan los turistas (especialmente aquellos que llevan dólares, y/o Euros), y casi siempre, están creando ideas para incrementar su turismo: construyen más hoteles, crean atracciones, etc. Igualmente las personas locales son, usualmente, extremadamente amables con los extranjeros. Pero, y ¿que tal con las personas que llegan a otros países buscando un sueño para una vida mejor? Ellos también aportan al país ofreciendo mano de obra más económicas, o haciendo los trabajos que muchos nacionales no quieren hacer.

Foto: Toda Noticia
Foto: Toda Noticia

Esos “invasores” que NO por gusto, sino por necesidad, tienen que dejar todo lo conocido: sus raíces, sus pueblos natales y muchas veces a sus seres queridos, e irse a vivir a un país como indocumentados.

Me da tristeza ver como los seres humanos nos discriminamos entre nosotros mismos; que si eres de tal o cual nacionalidad, que si eres pobre/rico, blanco/ de color, hombre/mujer, joven/viejo etc. Nos creamos murallas y tratamos de diferenciarnos entre nosotros mismos. Pero, sin importar en cual país yo esté, siempre veo que los residentes tienen brazos, piernas, en fin, una anatomía igual/ similar.

Entonces al final del día me pregunto: ¿no somos TODOS iguales?

Foto: siempreiguales.wordpress
Foto: siempreiguales.wordpress

No me lo tomen a mal. Estoy de acuerdo de que los gobiernos tienen que crear algún tipo de método para mantener la estabilidad de “invasores” en sus países, pero en vez de actuar luego de que el daño esté hecho, ¿porque no actuar y crear leyes y mecanismos antes de?

Soy Dominicana y me da vergüenza decir que por más que el gobierno quiera decir que esta ley no es discriminatoria, entonces ¿que es? ¿Porque crear una ley similar a la utilizada en Europa cuando ni siquiera tenemos 1/4 de la infraestructura europea? Y puedo apostar que si el gobierno norteamericano toma las mismas medidas en contra de los residentes Dominicanos en Estados Unidos, el gobierno Dominicano catalogaría a los Estados Unidos con los términos mas peyorativos que existen, e hicieran marchas sin parar… Entonces, ¿cual es la diferencia?

Me recuerdo, cuando vivía en República Dominicana lo común que se usaba a “los haitianos” como termino peyorativo. Que si “hueles a haitiano”, o si “pareces haitiano”, o “tu madre es haitiana” etc. son algunas de las frases de  gran ofensa que “inocentemente” los niños y muchas veces los adultos utilizaban “bromeando”.

Lamentablemente, los seres humanos creamos murallas y leyes que separan familias en tierras que en realidad pertenece a  tal o cual país por las guerras y peleas ganadas entre los seres humanos. Abusamos de nuestros recursos naturales casi siempre pensando en el beneficio propio. ¡Dejemos las doble caras!  Y dejemos de construir murallas en tierra de nadie.

Foto: REUTERS/Joshua Lott
Foto: REUTERS/Joshua Lott

Sé que es imposible, pero si un día nos toca un rayo a cada uno de los habitantes en este mundo, y se nos olvida las fronteras, las diferencias de color, o de clase social… ¿Que tan diferente nos comportaríamos los unos con los otros?

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Fashionista y viajera empedernida

2 Comments

  1. Justamente ayer estuve venga a dar vueltas por google earth (cuando no puedo viajar me consuelo así) y no se cómo acabé en Puerto Príncipe, las imágenes del satélite aún muestran la devastación que dejó el terremoto y se me vinieron a la mente todas las imágenes atroces que vimos en las noticias. Después seguí a rep. Dominicana y todo era muy diferente que si playas paradisiacas hoteles etc, y más sabiendo que en unas semanas mis vecinos se van de vacaciones a Punta Cana, me pareció poco menos que vomitiva la sensación. La cara y la cruz en una misma isla.

    Es triste que el ser humano actúe siempre en detrimento del que considera inferior en beneficio propio, pero aun me parece más triste el que sin sacar beneficio, actúa igual, permitiendo discriminaciones, olvidándose del que le necesita etc

    Una frase muy cierta y que oigo mucho es que los países no tienen amigos, sólo intereses.

    Un beso

    Entre Lugas

    • Viajando Y Aprendiendo Reply

      Gracias por tu comentario 🙂 Estoy de acuerdo contigo Andrea… Cada uno de nosotros podemos hacer la diferencia al tratar a todas las personas por igual…

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