Lo sé, hoy viernes se supone que suba fotos de “Mi LookVYA”; sin embargo, estoy aquí sentada en el avión a miles de millas de altura, y me entraron muchísimas ganas de escribir esta carta de “despedida” a Jordania.

Jordania, ese país que se suponía que iba a visitar por 10 días, y hoy cumplo exactamente 6 meses de que pisé esas tierras. Para serte sincera no sé exactamente que fue lo que me atrapó de este país; quizás fue su comida, su gente, las diferencias del mundo árabe al mundo occidental, la verdad no lo sé… Lo que si sé es que Jordania me ha enseñado tanto, pero tanto, acerca de la vida, la amistad, la familia, de mi y el papel de la mujer, no solo en el mundo árabe sino en general…

Baile Jordano

Tengo una mezcla de sensaciones; estoy triste… Triste porque de verdad conocí a personas muy importantes en mi vida, y lo más probable es que nunca más las vuelva a ver, y eso me duele, me duele mucho…. Y es que todos tenemos que seguir con nuestras rutinas, ¿No? La mía es viajar.

En un momento creí que ya había encontrado ese lugar que me haga decir: “ya, ya no necesito viajar más”, y bueno fue así, por 6 meses… Pero la verdad, este ultimo mes me entraron muchas ganas de cambiar de ambiente, y aquí estoy de nuevo en un avión de camino a mi próximo destino.

Le doy tantas gracias a Dios que me dio la oportunidad de explorar este país, y la “locura” de decir que “si” a esa oferta de visitar un país que muchos me recomendaron que no lo haga (mis amigos y familiares tenían miedo de que me pudiera pasar algo malo por allá) ¿No haz visto las noticias? Me decían…. Pero algo dentro de mi me dijo: “Ve”, y estoy tan contenta que tomé esa decisión.

Amman, jordania

Desde que pisé Jordania recibí lecciones de vida; la primera: los estereotipos nos cierran posibilidades. Todo lo que sabia del mundo árabe es que es una cultura machista, los terroristas, los hombres barbudos y las mujeres con turbantes o cubiertas casi por completo (es lo que nos enseñan en la tele ¿No?) ¡Que ignorante fui!

No voy a negar que la cultura árabe es machista, porque si lo es, y mucho… pero acaso, ¿la nuestra no lo es? Vivimos en un mundo donde los hombres todavía pueden hacer más que las mujeres sin ser juzgados (“Oh, él es hombre, lo puede hacer”), y aunque día a día estamos mejorando para vivir en un mundo en donde hombres y mujeres tengamos completamente los mismos derechos, ¿A quien engañamos? Aún no los tenemos… Más que una cultura machista, Jordania es un país que cuida mucho de las mujeres en la familia. No hay nada más ofensivo para un Jordano que se hable mal de su hermana, madre, esposa, tía, abuela, etc. (lo más seguro te van a poner en tu lugar si haces un comentario negativo de alguna de estas mujeres).

Bandera Jordana

Jordania es un país que recibe a los extranjeros con los brazos abiertos. Ya estaba acostumbrada escuchar a extraños decirme “halaa” que significa: “bienvenida”. Y es que, aunque no hablo ni papa de árabe, me di cuenta que una sonrisa abre miles de puertas, y que el mundo está lleno de personas buenas que están dispuestas a salir de su rutina para ayudarte en lo que necesitas. Y aunque es cierto que las diferencias nos separan, al mismo tiempo nos atraen, y pueden ser una buena excusa para explorar más de las otras culturas y tratar de entender porque hacen las cosas de la forma en las que la hacen…

Jordanos

Otra de las lecciones de vida que aprendí en estos últimos 6 meses viviendo en Jordania es que NO todo lo que brilla es oro, y a veces lo que es opaco vale más que oro. Tengo muchos amigos, pero puedo contar con los dedos de mi mano las personas que estuvieron ahí incondicionalmente cuando me enfermé. Una de ellas es mi amigo Ahmad, quien no fue a mi fiesta de cumple (meses antes de que me enfermara). La verdad estaba un poco enojada con él de que no compartió conmigo ese día especial; pero cuando estuve en el hospital, fue todos los días a visitarme (hasta en su hora de almuerzo para que no coma sola), y estuvo muy al pendiente de mi. Ahora me siento estúpida de juzgar una amistad sólo por los momentos buenos. Muchas gracias también a mi “roomate” Allison, mi amiga Itlala, Yasmine, Rami, y Daniel por estar conmigo… Ahhh y a mami desde la distancia. En realidad son en esos momentos “malos” en los que reconoces a quien realmente puedes llamar “amigo”.

Jordania, me haz enseñado tanto en estos últimos 6 meses que ayer estaba entre: me quiero ir pero también me quiero quedar. Ahorita tengo un nudo en la garganta mientras escribo este articulo, y es que todas las experiencias que viví, las increíbles personas que conocí, me hacen sentir que estos últimos 6 meses fueron una película, que quizás ha llegado a su fin. Aunque no estoy segura si es un adiós, o un hasta luego, pero lo que sea, sólo me queda gratitud en mi corazón por ese país que me recibió con los brazos abiertos… ¡Adiós Jordania!

Monasterio, Petra


 

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Author

Fashionista y viajera empedernida

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